Historia:
El inicio del trabajo de transformación en las comunidades empieza en el año 1,994, visitando las comunidades más desposeídas del occidente, empezando por la Antigua Xeabaj, Chiquisis, Xolja, Tzanjuyub, etc. en Santa Catarina Ixtahucan, Solola, por los esposos Blevins, quienes caminaron grandes distancias en caminos no accesibles bajo condiciones de climas fríos y lluviosos, con una sola idea, llevar oportunidad de desarrollo a estas comunidades, entre ellas también Espumpuja en San Juan Ostunclaco de Quetzaltenango (Xela) y en el Área del Valle de Palajunoj, en las faldas del volcán Santa Maria de Xela. Transfiriendo la idea a personas excombatientes de la guerra interna en Guatemala, quienes formaron por primera vez juntamente con los esposos Blevisn una asociación legalmente constituida en Quetzaltenango, después de cuatro años de trabajo decidieron salir, quedando en este tiempo solamente los esposos Blevins, quienes tuvieron la experiencia de trabajar con mujeres cien por ciento indígenas, con conciencia social verdadera y el deseo de ayudar a sus hermanas mujeres en el altiplano de Xela, trabajando con ellas cuatro años mas. Durante estos años se obtuvieron diferentes experiencias a nivel social, económico y comunitario, experiencias que han permitido mejorar el trabajo actual. Tomando en cuenta que la Señora de Blevins quien es originaria de Tejuela San Marcos, creció bajo las condiciones de pobreza y falta de oportunidad de desarrollo, en los años 70 y 80 cuando el conflicto armado interno estaba en su mayor apogeo. Llegando a Tejuela misioneras de Bélgica a enseñar a las personas a organizarse y buscar el camino de independencia, se construyo un hospital, una cooperativa de ahorro y crédito, un colegio de Educación básico los cuales hasta el día de hoy existen, en donde ella y su familia tuvieron la oportunidad de trabajo y educación. Por lo que ella y su familia son un vivo ejemplo de la superación a través de transferir la mejor autoridad y recursos a la comunidades, para buscar la superación y tener la oportunidad de una vida digna y con esperanza. Hasta hoy día, se cuenta con un equipo de trabajo en A.M.A. que comulga con la ideología de los fundadores de 1994, quienes son dignos de admiración y respeto, porque a pesar de las adversidades de la vida en Guatemala han trabajado por mas de 12 años y siguen trabajando en el proceso de transformación, que como su nombre lo indica es un proceso, en donde los resultados se ven a largo plazo, durante todos estos años hemos visto vidas cambiar y mujeres desarrollando sus virtudes de liderazgo.